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El sobreordeño no se ve en el tanque, se ve en el pezón

La unidad que se queda puesta de más no baja la producción ese día. Cobra tres semanas después, en la condición de la punta del pezón y en el conteo de células somáticas.

En casi todas las salas que auditamos, el retiro automático está puesto y nadie lo ha vuelto a tocar desde que se instaló el equipo. El umbral que trae de fábrica sirve para un rebaño promedio de un catálogo, no para el que está entrando a esa sala.

El resultado no aparece en el volumen del día. Aparece en la punta del pezón unas semanas más tarde, cuando el ordeñador ya no relaciona una cosa con la otra.

Qué se mide, y con qué

Son tres cosas, y ninguna necesita equipo caro:

  • Tiempo de unidad puesta, de la colocación al retiro. Lo da el mismo medidor si tiene registro; si no, un cronómetro y veinte vacas bastan para saber si el problema existe.
  • Flujo en el último minuto. Si la vaca terminó hace cuarenta segundos y la unidad sigue puesta, eso es sobreordeño, sin importar lo que diga el umbral.
  • Condición de la punta del pezón, revisada justo después del retiro y clasificada por el grado de anillo. Es lo único que traduce lo anterior a algo que le importe al productor.

Lo que encontramos, en números

Los datos de abajo son de un establo de 480 vacas en el Bajío, dos ordeños, con el umbral de retiro en el valor de fábrica.

Medida Antes Después del ajuste
Umbral de retiro 0.20 kg/min 0.50 kg/min
Tiempo medio de unidad puesta 6:40 5:05
Pezones con anillo marcado 31 % 12 %
Células somáticas (media del tanque) 312 000 228 000

El ajuste tomó veinte minutos en el terminal. La producción por vaca no se movió: la leche ya estaba fuera antes de que la unidad se retirara, que es exactamente el punto.

Por qué cuesta verlo

La máquina estaba encendida y el tanque se llenaba. Nadie tenía motivo para sospechar de la rutina.

El sobreordeño no tiene un síntoma inmediato. Entre la causa y la consecuencia hay tres semanas y un cambio de turno de por medio, así que la conversación suele acabar en el sellador o en el detergente, que son los sospechosos con los que sí se habla todos los días.

Qué hacer el lunes

  1. Cronometra veinte vacas de la primera tanda. Si la media pasa de seis minutos, ya sabes por dónde empezar.
  2. Revisa diez pezones justo al retirar la unidad, no en el corral. El anillo se asienta en minutos.
  3. Busca el umbral de retiro en el terminal y anota el valor actual antes de tocarlo.

Si el tercer paso no aparece por ningún lado —pasa más de lo que parece— es señal de que el equipo lleva tiempo trabajando con lo que trajo de fábrica.